domingo, 2 de noviembre de 2008

Concentrada en el silencio

Dormía, a mi entender profundamente, pero de repente algo me hizo despertar, no sabía qué era, sentía que algo no estaba bien, talvez había dejado el calentador prendido, no sé, escuchaba algo que aún no puedo definir, lo cierto es que son las 3:26 a.m y estoy despierta en un apartamento donde sólo estamos yo y las manecillas de un reloj que me gritan que el tiempo pasa y tu vida sigue igual. Sin saber que me depara el día, no sé lo que quiero hacer ni por lo que quiero vivir. Es que siento que ya he sufrido tanto que no me perdonaría otro dolor en el corazón. Trato de vivir concentrada en el silencio tal vez un día de esos Dios se apiada de mí y me invita a una cena en el cielo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Profundo pensamiento. A la verdad muchas veces no sabemos cual de las decisiones que tomemos nos llevaran a un lugar mejor, y nuestro miedo nos hase refujiar en el cielo. Por mi parte, siempre que trato de refujiareme en el silencio Dios llega a mi vida dandome a entender que no estoy sola.