viernes, 31 de octubre de 2008

Los hijos del sol que deambulan en la avenida Lope de Vega

Los hijos del sol que deambulan en la avenida Lope de Vega
ARLENE REYES SÁNCHEZ
El comercio ambulatorio es cada día la respuesta al desempleo

Al amanecer, Manuel Montero deja su familia y vecinos, aún durmiendo y sale de su casa en el kilómetro 18 de la autopista Duarte, con dirección a su centro de labores. No lleva un portafolio, tampoco celular, menos aún algunas monedas en el bolsillo. Sólo lleva la esperanza de que “este día esté bueno y se venda...” Manuel se dirige a su lugar de trabajo: la calle.
“El amable”, para sus amigos Manuel, tiene 35 años, es mercadólogo de profesión, graduado hace diez años de la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA) y uno de los cientos de vendedores informales que “invaden” a diario las aceras de la avenida Lope de Vega de la ciudad de Santo Domingo. Quiérase o no, forman parte del variopinto paisaje urbano con el que nos topamos a menudo.
“Es mi fuente de trabajo, es una respuesta al desempleo y a la falta de oportunidades”, manifestó Manuel, quien agregó: “Necesito mantener a mi familia”.
Aunque confiesa que no le gusta este ‘trabajo’, Montero sabe que para entrar a otra labor se necesita “tener buenas relaciones”.
Este joven se pasa el día promoviendo la venta de empanadas, sandwiches de huevos, entre otras cosas, que adornan la porción de vereda que funge desde una mesita por las mañanas.
Según cifras del Banco Central, la tasa de desempleo en República Dominicana subió a 16.1% en el primer semestre del presente año, lo cual representa un aumento de 0.5 puntos porcentuales con relación a igual período del 2007, que fue de 15.6%.
En el Informe de la Economía Dominicana Enero-Junio 2007, el Banco Central detalla que la tasa de desocupación en las mujeres aumentó de 26% a 26.7%, mientras que en los hombres bajó de 9.4% a 9.2%.
De acuerdo con el área geográfica, el mayor nivel de desempleo se registra en el Distrito Nacional con un 18.6%. El resto urbano la desocupación es de 15.8% y en el resto rural, 13.2%.
“Las autoridades siempre intentan quitarnos de esta zona, pero creo que ya se aburrieron. La función de ellos no es maltratar a los ambulantes, deberían ir a vigilar la ciudad y dejar de molestarnos”, dijo Martín Fortuna, un vendedor de jugos naturales que expende sus “ricas frutas” en pleno centro de la ciudad y para quien la calle es su fuente de ingreso para mantener a sus tres hijos, uno de ellos a punto de ser un profesional.
“Mi ingreso diario es de 200 a 500 pesos, aunque los fines de semana siempre se vende un poquito más; eso sí, los domingos no vengo, es que son familiares pues…Antes me dedicaba a la carpintería pero ahora eso no deja mucho, no pagan bien, ya no es como antes…”, agregó mientras sus ojos se pierden como recordando que todo pasado fue mejor.
El Ayuntamiento del Distrito Nacional es otro de los “problemas” que afrontan estos trabajadores de la calle, porque cuando hay intervenciones se llevan sus mercaderías y como no tienen facturas simplemente pierden todo lo que con esfuerzo obtuvieron.
“Llevo cinco años trabajando en esta calle, mi horario de trabajo es de 9:00 a 2:00 de la tarde, en una fábrica trabajaría más horas y mi ingreso probablemente sería mucho menor”, señala Josefa López, la “matriarca” de los ambulantes.
“Deberían preocuparse por la situación de las drogas y dejar de estar robando a los dominicanos”, dicen al unísono estos forjadores padres de familia que día a día se enfrentan al candente sol, el humo, el ruido de los carros, la delincuencia común y la basura de las calles, que muchas veces ellos mismos generan, y la incertidumbre de no saber qué les deparará el día.


http://listindiario.com/app/article.aspx?id=80013

No hay comentarios: