sábado, 26 de enero de 2008

Con el corazon...

Es la primera vez que escribo algo que sale desde el fondo de mi ser, debo expresarlo, manifestarlo aunque sea como parte de lo que fué, porque necesito olvidar que una vez amé en todas las dimensiones y me cerraron la puerta, justo cuando me habían invitado a entrar. Alguien me dijo una vez "Arlene no te vayas, quédate a mi lado"...efectivamente, lo hice, me quedé. Le esperé mil veces y luché como nunca había luchado por una persona y me quede más sola que nunca. Amé como nunca he amado a nadie en la vida y me robaron el corazón, me destrozaron el alma.
Ese ser humano, que sin planearlo entró en mi vida e invadió todos mis espacios, agobió y atocigó mi ambiente, cambió mi existir. Qué cruel es la vida cuando creemos que el amor puede cambiarlo todo. Cuando amas, te sumerges en un mundo de fantasías. Y es que, el amor es como una droga, al principio todo es una inquietud, una aventura. Al siguiente día, la necesitas para vivir, sin embargo, luego pasas a quererla todo el tiempo, porque la costumbre puede más que el amor. A veces, olvidamos que el amor propio está por encima de cualquier cosa.
No obstante, hoy, emprendo mi camino con fe y optimismo, pues un pasado tan triste, puede que, en muchas ocasiones quieras mantenerlo vivo. Realmente, yo prefiero dar un giro a mis hábitos. Y decirte a tí, que me lees que nada ni nadie debe jugar con tus sentimientos.

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